𝗖𝗛𝗔𝗣𝗧𝗘𝗥 𝟮: 𝗘𝗫𝗢𝗥𝗖𝗜𝗦𝗠
"No sé si has sido tan tonto como para buscar a tu hermano y no darte cuenta de que hay un gran problema con él. Tienes 15 minutos para venir, o yo me encargaré." -Leyó ese mensaje varias veces, a parte de que pensaba de que Van era un grano en el culo, literalmente, y estaba
lejos de que le cayera bien, no encontraba bien el problema que había pasado. No había notado nada raro.- No he notado nada raro, Van...¿qué ha ocurrido? "Da igual, no voy a entrar en si te has dado cuenta o no. Está poseído, y no es reciente. Posiblemente el demonio haya sido
bastante listo para no dejarse notar mientras estabas tú. 15 minutos. Mueve el trasero." -No necesitó más frases, se vistió con su sotana en un tiempo record y cogió el material de exorcismo que siempre llevaba con él. Nunca se sabía cuando podía surgir trabajos, o una
emergencia como esa. Lo siente por las personas a las que vaya a preocupar, pero su hermano es más importante ahora mismo. Yohan sabe que tiene el suficiente poder para encargarse de un demonio, ya sea de forma directa o "desde entro". Aunque eso último podía ser algo suicida,
pero era un riesgo que estaba dispuesto a correr.- Van, no me da tiempo a llegar si tomo un tren. Necesito algo más rápido. "Que pesadilla eres, niño...no te muevas de donde estás, te abro un portal. No hace falta que me agradezcas, solo ven." -Ante una brisa algo más
violenta, que provenía de un puto determinado y no del aire como tal, se apartó de ese lado, protegiendo sus ojos con el antebrazo. Al menos hasta que, de forma súbita, se detuvo el viento y en su lugar apareció un portal, el cual no tardó en cruzar. Le mareaba de igual forma,
pero mejor un portal que un barco, al menos lo primero no le hacía vomitar. Sacudió la cabeza cuando notó tierra firme bajo sus pies, y la voz de Van sacandole de sus propios pensamientos.- "Tengo que admitir que a veces eres eficiente, Yohan. Ven, tengo a tu hermano atado para
que no dañe a nadie. No es tarde para salvarle pero...lo más probable es que el demonio escape." No si dejo que me posea y le debilito desde dentro. Posiblemente físicamente y mentalmente me anule, pero seguiré compartiendo cuerpo con él. "Es algo suicida, Yohan...pero puedo
estar cerca tuya, ayudando a debilitarle. No suelo ser tan compasivo, y eres una pesadilla, pero realmente no te quiero muerto." -Murmuró un "gracias, supongo" y se acercó a su hermano...o lo que quedaba de su hermano ahora mismo, que era la apariencia. Apenas llegar al lado de
la cama, esté se incorporó de forma súbita, casi como quisiera morder a Yohan, quien retrocedió por lo súbito, mientras retrocedía un paso. Dejo salir un suspiro y miró a Van.- Cúbreme las espaldas, por favor, solo me fío de ti para contenerme...cuando pase eso, ya sabes. -Val
asintió, sin decir nada, mientras Yohan sacaba su biblia de color negro y con una pequeña cruz dorada, comenzando a recitar una infinidad de salmos y versos de distintas partes de ésta. No pasó mucho tiempo hasta que el ambiente en la pequeña habitación se hizo más pesado, y el
hermano de Yohan se quedó laxo en la cama, respirando lentamente y con expresión más calmada que la de hace varios minutos. Por el contrario, "Yohan" dejo caer la biblia, casi como le quemara o molestara el simple hecho de mantenerla en la mano.- "Sé que me oyes, en el fondo,
bicho. Tu hermano está bien. Os voy a cuidar a ambos, pero necesito que hagas la parte de nuestro plan." -Unos ojos completamente negros, se fijaron en el otro exorcista, esbozando una sonrisa algo ladeada.- ¿De verdad crees que tu querido compañero podrá contra mi?
"Yo no le subestimaría tanto, demonio." Quién ríe el último ríe mejor, ¿era así vuestro dicho? "Ya veremos quién ríe al final de todo esto. Yohan, no dejes que esta escoria gane. tomáte el tiempo que necesites."
"Yohan, deberías dejar que ambos compartamos este cuerpo... Crees que has podido evitar que sepa cosas sobre ti, pero has olvidado que antes fui capaz de poseer a tu hermano, ¿verdad? Sabes que eres reemplazable. Lo hizo tu madre biológica, y lo hicieron tus padres adoptivos
cuando no servías para el propósito que tenían. ¿Quién te dice que la persona que te ha dicho que te ha escogido esté diciendo la verdad? He visto como ha reaccionado a tu..."desaparición", y siento decirte que apenas le ha afectado. Ha estado ocupado relacionándose y
coqueteando con otra gente. Eres demasiado bueno y suave para él, Yohan. Eres un humano insignificante que no puede proporcionar lo que buscan y necesitan las otras razas. Estás a tiempo de buscar y tomar la mejor decisión. Y sé que sabes cual es, pero te dejare pensarlo."
Cállate... ¡Cállate de una jodida vez! -Quien sabe si por el enfado, si por la avalancha de recuerdos e inseguridades que bombardearon su mente, o si por otra razón. Pero si el demonio había pensado que aquello anularía a Yohan, estaba muy equivocado. Van no tardó en esbozar
una sonrisa burlona, algo bastante extraño en él, y se acercó al chico. Sabiendo cual era el siguiente paso, Yohan solo asintió: si tenía que tener más heridas para matar a la maldita escoria que había ocupado su cuerpo, que así fuera. Van no tardó en llevar ambas manos a las
orejas del chico, para quitarle los pendientes y mantenerlos en su mano a buen recaudo.- ¿Quién mierda te ha dicho que no tenía un plan y una decisión tomada? Tal vez no es la que te gusta, la única que tengo tomada ahora es que quiero mantener a Van y a mi hermano en mi vida.
El resto lo decidiré yo en el futuro, y esa decisión a ti no te importa. No eres tan fuerte como te piensas, demonio. Y tampoco inteligente, nunca te has dado cuenta de mi plan, solo pensabas que estaba enloqueciendo.
-Tras decir esas frases, y aprovechando el enfado del demonio en aumento, comenzó a recitar una frase en latín.- Pater Noster, qui es in caelis, sanctificetur nomen tuum. Adveniat regnum tuum. Fiat voluntas tua, sicut in caelo et in terra. Panem nostrum quotidianum da nobis
hodie, et dimitte nobis debita nostra sicut et nos dimittimus debitoribus nostris. Et ne nos inducas in tentationem, sed libera nos a malo. Amén. -A pesar de las constantes negaciones del demonio ante la frase sagrada, no pudo detener que el humo negro saliera de la boca de
Yohan, y se materializara en la figura demoníaca, junto delante del sacerdote y el cazador de demonios, que no tardó en sujetar al más joven para que no cayera, ante todo el agotamiento que se había precipitado sobre él como una roca.- "Solo un poco más y podrás descansar, Han.
Lo has hecho bien, solo te falta este paso para marcar otro hito como uno de los exorcistas más capaces del Vaticano." Lo sé... -Apenas manteniendose en pie, y sacando fuerzas de donde no las tenía, no tardó en sacar su bastón-cuchilla, asestando una cuchilla rápida y ágil al
demonio, claramente debilitado, directamente en su corazón, uno de los puntos débiles de ellos, y acto seguido le rebanó la cabeza. Lo prometido era deuda: la cabeza iría para Val, en agradecimiento por su ayuda, fuera consciente o no.- Van...¿puedes guardar la cabeza? Quiero
darséla a alguien. Y...¿puedo quedarme aquí un tiempo? "Sabes que lo más probable es que todas sus palabras sean falsas, ¿verdad? Pero sé lo que es tener una vida díficil y no voy a juzgarte. Tú y tu hermano podéis quedaros aquí mientras os recuperáis, tanto fisica como
mentalmente. Estaréis a salvo aquí, y podréis salir a donde queráis. No sois mis rehenes, ya no es peligroso." Gracias, Van, te lo agradeceré de alguna forma. Tal vez saliendo a beber.
