¿Cuántas veces te han dicho "A la tercera va la vencida"? ¿Y cuántas veces te lo has creído? Pues que sepas que esta expresión tiene raíces antiguas que mezclan superstición, guerra y justicia. Porque el número 3 tiene algo especial y hoy te lo cuento... Tira del hilo 🧵👇🏽👇🏽👇🏽
Una de las teorías más antiguas apunta Roma. Cuando todo fallaba en la batalla, entraban los triarios, la tercera línea, como último recurso. Y en gran cantidad de ocasiones, eran ellos los que vencían. De ahí surgió, según algunos, la idea de que la tercera vez es la definitiva
Pero no es la única explicación. Durante la Edad Media, los caballeros en las justas tenían tres intentos para derribar a su oponente y se creía que, si lo conseguían a la tercera, era porque el destino así lo quería.
Incluso en el ámbito religioso, el número tres siempre tuvo un valor especial: la Santísima Trinidad, las tres negaciones de Pedro, las tres tentaciones de Cristo... La tercera vez tenía algo de sagrado, de irrevocable.
También hay relatos judiciales más recientes. En los siglos XVII y XVIII, algunos sistemas penales permitían tres intentos de ejecución y, si fallaban todos, el preso podía quedar libre por “voluntad divina”...
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El caso más famoso fue el de John “Babbacombe” Lee. Intentaron colgarlo tres veces en 1885 y las tres veces falló la trampilla. La prensa lo llamó “el hombre al que no se podía ahorcar” y vivió hasta los 80 años.
En inglés, la expresión “third time’s the charm” se popularizó en el siglo XIX, pero venía heredada de estas tradiciones romanas, medievales y judiciales. No era magia, era repetición, insistencia y una pizca de destino.
Hoy la usamos para animar a quien ha fallado dos veces, pero su origen no tiene nada de alegre, está relacionado con combates, castigos y viejas supersticiones sobre el número tres.
La frase también tiene una lectura simbólica. Dos errores construyen experiencia y el tercero, si aprendes, puede ser el que te lleva al éxito, aunque a veces no sea más que una cuestión de probabilidad.
Así que la próxima vez que digas “a la tercera va la vencida”, recuerda que estás invocando siglos de tradiciones y que no hay garantía, salvo volver a intentarlo. Porque el que lo logra a la tercera, no lo hizo por suerte, lo hizo porque no se rindió a la segunda...
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@ivanfamil Excelente Ivan! Muy interesante!
@ivanfamil Una +: la "costumbre" d q cn una cerilla sólo s pueden encender 3 cigarrillos. S apaga antes del 4o. Viene d cuando, en la IGM, el resplandor d la cerilla servía para q el tirador d turno pudiera apuntar al 4o en la oscuridad.
@ivanfamil Buenos días Iván!!👋👨☕️☕️👍










