Acompañadme a ésta triste historia: El mercado es dinámico y la gente debe prosperar a costa de empobrecer a otros en el negocio de la vivienda.
Pero el mercado ya no es dinámico para su zumo y su tostada y el hostelero debe ser denunciado a las autoridades por querer prosperar a costa de quienes se pueden permitir desayunar en bares de aeropuertos.
Y como no le mola que le pongan delante del espejo, llega el victimismo. ¿Crispación? La crispación comienza desde que hay gente que no puede independizarse o tener un proyecto de vida pq se especule con la vivienda y eso envenena por dentro y por fuera.
Y, por supuesto, como no podría ser de otra manera, sale el mantra de: SI HUBIERA MÁS COMPETIDORES EL PRECIO BAJARÍA. Claro... pq vivimos en Marte y no conocemos qué pasa con los precios del petróleo, el aceite y un sin fin de productos y servicios cuyos precios son pactados...



