¿Qué significa Hytasa? Te lo cuento en este hilo: 🧵
El 13 de junio de 1941 echó a andar en Sevilla la primera fábrica tras la Guerra Civil. Había nacido Hytasa. Antes, durante la contienda, se pensó un modo de traer el entramado textil a Sevilla, pues estas maquinarias se encontraban en la Cataluña leal a la República.
De hecho, fue el general Queipo de Llano quien colocó la primera piedra de Hytasa en 1938. Dicha sociedad había sido constituida en 1937 para abastecer de uniformes al ejército franquista. Las desmotadoras y los telares fueron comprados al efecto en Suiza.
Pero los comienzos no fueron un camino de rosas. Como cuenta Manuel María Becerro en ABC de Sevilla, el cierre de las fronteras por el conflicto bélico y la explosión del polvorín de Santa Bárbara en 1941 retrasaron dos años la apertura de Hytasa.
No sería, por tanto, hasta 1943 cuando este complejo se inauguró de forma oficial por el general Franco, quien fue recibido en olor de multitudes por los trabajadores de la fábrica. El dictador volvería a visitar las instalaciones diez años después, en 1953.
Hytasa se puso en marcha y fue todo un éxito. Con un coste de diez millones de pesetas, contaba con 32.000 metros cuadrados, 600 telares, 5.000 husos y 3.300 empleados. Se le adjudicó el monopolio nacional del algodón y una central térmica Brown Boveri de 5.000 vatios hora.
Esta empresa fundada por Prudencio Pumar era un oasis en aquella España devastada por la guerra y en plena autarquía franquista. Hytasa disponía de economato y servicios médicos para los operarios, cuyas labores se dividían en hilatura, tejeduría y acabado de la lana.
Gracias a Hytasa, el Cerro del Águila creció de forma vertiginosa. El barrio situado en sus inmediaciones pasó de 2.500 habitantes a más de 14.000 de 1930 a 1945. Ya en la década de los setenta, la población había superado con creces los 20.000 vecinos.
El apogeo de Hytasa fue entre 1958 y 1962. Pero una serie de factores alimentaron su declive. Uno de ellos fue la liberalización del mercado algodonero durante el aperturismo, que aumentó la oferta de productores y le endosó un duro revés a las arcas de la fábrica.
Además, ciertos problemas internos, la competitividad entre los trabajadores, unas maquinarias viejas que nunca fueron renovadas, la crisis del petróleo de los años setenta y los elevados costes laborales aceleraron la pérdida de fuelle de Hytasa en el sector textil.
Con el auge de los sindicatos en la Transición, Hytasa, que venía arrastrando pérdidas, fue expropiada en 1980 por parte del gobierno de la UCD. Sería clave en esta operación el ministro Fernando Abril Martorell. Así, la empresa pasó a formar parte de Patrimonio del Estado.
Y se mantuvo en déficit durante diez años. En los ochenta, la situación no mejoró. Carlos Solchaga, ministro de Industria del gobierno de Felipe González, propuso en 1985 la reprivatización de Hytasa, que se llevaría a cabo en 1990.
Aunque la Junta de Andalucía no lo vio con buenos ojos al principio, Hytasa fue vendida en 1991 a Gossypium/Integusa y pasó a llamarse Mediterráneo Técnica Textil. Pero este proceso siempre estuvo bajo sospecha y se denunciaron especulaciones con el patrimonio de la fábrica.
De este modo, con la Junta ya metida en la ecuación, comenzó la nueva andadura de Hytasa, esta vez ya con dos antiguos cargos autonómicos en la dirección. Pese a que los dirigentes se comprometieron a mantener la plantilla, en 1995 esta se redujo a la mitad.
En abril de 1996, se le exigió a España desde Bruselas la devolución de 4.200 millones de pesetas a Hytasa e Intelhorce. Hubo un intento de reavivar esta industria fabril por parte de los trabajadores (Hytasal), pero las trabas administrativas mandaron la iniciativa al traste.
¿Y cuál es el origen del nombre? Hytasa es un acrónimo que significa «Hilaturas y Tejidos Andaluces Sociedad Anónima». A la malograda HYTASAL se le añadió en las siglas la L de laboral.
En la actualidad, las naves de Hytasa acogen pabellones deportivos de titularidad municipal, campos de fútbol, pistas de pádel, un macrovivero de setas y nuevas factorías que mantienen vivo el espíritu de este núcleo que industrializó la Sevilla de posguerra.
Y hasta aquí el hilo de hoy. Espero que os haya gustado. Muchas gracias, como siempre, por estar al otro lado. ¡Nos leemos en el siguiente! ¿Un repost al primero? 😊 Fuente: Manuel María Becerro (ABC de Sevilla) | Blog Puerta del Perdón.






















