¿De dónde viene el término 'tapa'? Te lo cuento en este hilo: 🧵
La tradición culinaria de Sevilla está ligada de forma indisociable a la tapa y el acto de tapear. Una actividad que, más allá del propio hecho de salir a comer, se asocia a pasar un buen rato con la familia y los amigos.
Resulta difícil datar desde cuándo es costumbre servir pequeños alimentos junto a la bebida para saciar el apetito. Sí bien es cierto que la tapa actual tal y como la conocemos es un concepto moderno surgido tras la escasez de la Guerra Civil.
Por ello, la primera aparición de la palabra 'tapa' en el Diccionario de la RAE, en su acepción más gastronómica, fue en la edición de 1939. Y en la de 1956 se la catalogó como un andalucismo. En 1970, se suprime dicha designación y se generaliza para todo el territorio español.
En cuanto al origen del vocablo, hay dos versiones. No hay pruebas concluyentes ni registros históricos de ninguna de ellas, pero ese halo de leyenda que sobrevuela ambas ha contribuido a expandirlas por todo el país. Veámoslas.
La primera nos la cuenta el chef Alejandro Valiente. En los tiempos de Alfonso X el Sabio, el monarca decretó servir pequeñas porciones de comida para contrarrestar los efectos del vino en los mesones de Castilla. Una tradición que aún se mantiene en varias ciudades españolas.
Pero la segunda versión, mucho más extendida, tiene lugar en Andalucía. Un día Alfonso XIII hizo una parada en el Ventorrillo El Chato camino a Cádiz y aprovechó para tomar un vino de Jerez.
Cuentan que el Rey estaba sentado en la terraza degustándolo cuando se levantó una ráfaga de viento. El cantinero cogió una loncha de jamón y tapó la copa para que no le entrara polvo.
Desde entonces, se empezó a cubrir las bebidas con un poco de queso o una rodaja de embutido para evitar que ningún insecto volador o alguna partícula entrase en ellas. Con el tiempo, la costumbre se extendió y, así, el término ha llegado a nuestros días.
Pero una tercera historia sitúa este origen en Sevilla. Como cuenta Joaquín Arbide en «Sevilla, siempre un bar», en la calle Sierpes había varios casinos con bar. Los socios sentados en la terraza le pedían al botones una loncha de jamón para tapar la copa de vino o manzanilla.
Y hasta aquí el hilo de hoy. ¡Nos leemos en el siguiente! ¿Un repost al primero? 😊 Fuente: RAE | Diario de Sevilla | «Sevilla, siempre un bar», de Joaquín Arbide.











