Con el envío de más drones contra el territorio de la OTAN, Putin apunta a varios objetivos simultáneos. Revisemos las hipótesis que podrían funcionar para explicar esta escalada que propone Rusia y su efecto en la alianza occidental. Sale hilo
Empecemos por el más inmediato. El objetivo es recoger información sobre los tiempos de respuesta, frecuencias electrónicas y cadenas de mando de la defensa aérea de los miembros europeos de la Alianza. Esa información también funciona como un aviso sobre las intenciones rusas
Esto explica porque se usaron drones Gerbera, mas pequeños que los Shahed pero que pueden cargar equipamiento electrónico en lugar de una ojiva explosiva y sus vuelos cubriendo zonas amplias de Polonia. También, el hallazgo de tarjetas SIM polacas y lituanas entre sus restos
Esa carga también disminuye el riego de ser acusados de usar armas con capacidad letal. Esa línea es la que separa la invocación del articulado de la carta de la OTAN y que permite pasar del 4° al 5° . Luego veremos como ese objetivo se enlaza con un propósito política aun mayor
El segundo propósito es también militar y tiene que ver con el ataque a las ciudades ucranianas. Ante la falta de resultados en el frente, Putin apuesta todo a causar terror en la población civil a la vista del mundo e intentar demostrar que su capacidad de daño va en aumento
Esa exhibición sirve también al propósito de advertir, tanto a funcionarios como electores europeos, sobre las consecuencias de oponerse a Rusia y va dirigido en particular a los pobladores de las ex republicas que integraron el Pacto de Varsovia, que son las más cercanas a Rusia
En cálculo es simple y bestial: en la medida que haya una posibilidad mayor de seguir el camino de Ucrania, más fácil es que haga efecto la propaganda rusa que busca inculcar la idea de un pacto con Moscú es imperativa y que se debe lograr cediendo a cualquier condición de Putin
Esto se enlaza con el 3° objetivo. Si no se pacta, entonces se confronta. Eso implica naturalizar que los drones van a seguir llegando. Tiene su lógica porque la secuencia de “drones lanzados por error” va aumentando de manera dramática este año. Revisemos cifras para entenderlo
Haciendo un conteo por año y en los reportes de medios, hubo 7 drones rusos entrando en territorio de Polonia y Rumania en 2022. El número subió a 10 en 2023 y los países afectados fueron Polonia y Rumania. En 2024 bajó a 8 casos de drones desviados, todos detectados en Polonia.
En lo que va de 2025, el número ha superado al de años anteriores combinados. Entre el 20 de agosto y el 13 de septiembre, al menos 27 drones ingresaron al espacio aéreo de Polonia y Rumania. Los que volaron a Moldavia no está incluidos, ya que no es un miembro de la OTAN.
Tampoco se incluyen las 200 violaciones del espacio aéreo de Estonia, Letonia y Lituania por parte de helicópteros y cazas rusos o el derribo de un misil ruso cuyos restos mataron a dos ciudadanos polacos en Przewodou, cerca de la frontera con Ucrania en noviembre de 2022
Estos son los casos de drones que fueron identificados, sin contar los vuelos que ingresaron al espacio aéreo y luego regresaron a territorio ruso o bielorruso. En cualquier caso, la provocación va en aumento y esto nos lleva a otro motivo que se superpone con los anteriores
Con la asistencia de Irán, que es el origen tecnológico de los drones Shahed, Geran y Gerbera junto con el incremento de envíos desde China de componentes para producirlos, Rusia alcanzó un ritmo de producción de 190 unidades diarias y planea elevarla a 500 en el año 2026
Hay un aumento de la producción, de los incidentes y de su uso. En 2024 Rusia lanzó contra Ucrania 13.000 drones y en septiembre de 2025 ya había alcanzado los 34.000. Este aumento le da un plus de riesgo a los “lanzamientos por error” de Rusia
Ese riesgo mayor obliga a los países europeos a intensificar sus esfuerzos para mejorar sus defensas contra drones. Esto sucede mientras el aumento en los ataques hizo que Ucrania les pidiera más ayuda para defenderse contra ellos. Aquí se entiende el otro motivo de Putin
Europa debe cubrir ahora un frente mucho más extenso y debe revisar los envíos de Ucrania. Hagamos números: el frente de batalla entre Rusia y Ucrania mide 1.200 km, que es por donde se cuelan los cientos de drones que envía a diario Putin. Ahora la zona a cubrir es mucho mayor
La longitud total combinada de la frontera de Rusia y Bielorrusia con los países de la OTAN, excluyendo Turquía, es de 3.819.7 km. La amenaza pasó a extenderse por mas de 5.000 km y los países europeos deben distribuir sus recursos. Y los que tienen hoy no son del todo adecuados
Para derribar enjambres de drones se necesitan muchos sistemas antiaéros de bajo costo y respuesta rápida. A mayor cantidas de objetivos, se multiplia en número de cañones, misiles y sistemas de guerra electrónica para desviarlos. Si crece el frente, se multiplica la necesidad
Una hora de vuelo de un F 35 cuesta U$S 35.000 y la del F 16 entre U$S 20.000 y U$S 23.000. Un misil AIM 120D o un AIM 9X como los usados en Polonia cuestan U$S 400.000 cada uno. A Rusia producir un Shahed le cuesta U$S 50.000, un Geran U$S 48.000 y un Gerbera U$S 10.000
Europa tiene que desplegar métodos más económicamente razonables para hacerle frente a una posible escalada con Rusia y también buscar métodos que reduzcan los tiempos de reacción. Desde que se detectaron los drones en Polonia hasta su derribo pasó un tiempo riesgosamente alto
La solución tampoco pasa por los sistemas desarrollados para derribar aviones y misiles balísticos. Cada misil Patriot puede llegar a costar U$S 4 millones, un Iris T SLM un millón y los proyectiles del sistema Aster 30/SMPT 3,1 millones. Es como arrear ganado con un Rolls Royce
Se hace mas necesario desarrollar sistemas específicos. Por tratarse de objetivos mas pequeños, lentos y de vuelo a baja altura, a veces la alta tecnología es superada por esos parámetros. De allí que la UE haya acelerado el “escudo anti drones” anunciado en junio de este año
La idea es gastar € 6.000 millones en su desarrollo. Pero va a llevar un tiempo y mientras tanto se deberán revisar las prioridades en la distribución de los recursos antiaéreos. Esto podría afectar los planes para reforzar la defensa ucraniana en un momento crucial de la guerra
Estos cálculos de Putin le dan racionalidad a un hecho tan irracional como tocarle el traste a Europa y hacerlo cada vez con mayor descaro. Hablamos de Europa sin mencionar a propósito a EEUU, el mayor socio de la OTAN, porque es hora de presentar el otro objetivo de Putin
Putin está midiendo el nivel de unidad política de la OTAN frente a una agresión que va en aumento. Con los Gerbera recopiló información sobre el grado de cohesión europea, pero también midió con precisión la respuesta de la administración de Donald Trump y su apoyo a Europa
Trump, que opina de casi cualquier asunto, permaneció en silencio durante las 12 horas posteriores a la incursión rusa en Polonia. Rompió el silencio para publicar un texto sin sustancia política alguna: “¿Por qué Rusia viola el espacio aéreo de Polonia con drones? ¡Aquí vamos!”
Al día siguiente, con el sentido de la oportunidad de Ronald Mcdonald llegando a una convención vegana, Donald Trump levantó las sanciones a la línea aérea bielorrusa Belavia. Recordemos que algunos de los drones que cayeron en Polonia horas antes partieron desde suelo bielorruso
Ese mismo día defendió a Putin diciendo que quizás los drones rusos fueron a Polonia por error y fue refutado por el primer ministro y el ministro de RREE polacos. Trump mostró un nivel de desorientación política que imitó a los drones de Putin. O quizás no hubo error alguno
Putin comprobó comprobar por enésima vez que Trump no está dispuesto a frenarlo. No lo hizo en el caso de Polonia, el estado europeo que cumple el requisito de gastar casi el 5% de su PBI en defensa y a cuyo presidente, Karol Nawrocki, recibió en la Casa Blanca el 3 de septiembre
Ahora el Kremlin sabe que Trump adoptó el rol de pasivo en su relación con Putin y que, además, no va a respaldar militar o políticamente a sus socios de la OTAN ante una posible escalada. Y menos aun contribuir a frenar a los drones que llegan desde el oriente europeo
Esto tiene consecuencias profundas porque cualquier acción de la OTAN por la flacidez de su miembro principal ante Rusia, no contará con el respaldo y quizás ni siquiera con el voto en caso de querer profundizar una respuesta ante Rusia, por mas que continue con su agresión




























